¡Los primeros pasos para construir una mentalidad de éxito!

¿Cuántas veces has pensado «no puedo hacerlo» o «fue sólo suerte…»?

¿Cuántas veces has dejado de confiar en tu potencial porque pensabas que «no iba a funcionar»?

Si aspiras a ser una persona feliz en tu trabajo, si quieres construir algo que puedas llamar tuyo, si quieres alcanzar metas que has estado posponiendo por falta de motivación, debes saber que todo comienza con tu forma de pensar.

Tienes que saber (y no olvidar nunca) que tu mentalidad, tu carácter y tus creencias son factores determinantes en el nivel de tu éxito.

  • ¿Cómo te sientes realmente sobre ti mismo?
  • ¿Cuánta confianza tienes en ti mismo?
  • ¿Hasta qué punto estás dispuesto a actuar a pesar de los inconvenientes, la incomodidad o el miedo?

Estas son preguntas retóricas, y es importante que hagas esta autorreflexión antes de dar cualquier paso hacia cualquier objetivo en tu vida. De este modo, evitará muchas frustraciones.

T. Harv Eker, autor de «Secretos de la mente millonaria», dice que «los pensamientos conducen a los sentimientos. Los sentimientos conducen a las acciones. Las acciones conducen a los resultados». Tus pensamientos tienen más influencia en tu vida de lo que crees.

Todo lo que pasa por tu cabeza influye en tus actitudes y acciones. Si te persigue el bicho del pesimismo, todo te parecerá más difícil de conseguir, más negativo e incluso imposible. Si empiezas a dar un enfoque más positivo a las cosas que ocurren a tu alrededor, surgirá la motivación y, lo más importante, sentirás que eres capaz de conseguir lo que quieres.

Este artículo es para ti que estás buscando cambiar tu vida, que te gustaría construir tu propio negocio y no sabes por dónde empezar. El primer paso está aquí: construir una mentalidad de éxito.

Cómo se construye la mentalidad de éxito a partir de 7 pasos básicos

Conócete a ti mismo y cuestiónate a ti mismo

Párate a reflexionar sobre lo que quieres, cuáles son tus objetivos, a dónde quieres llegar, en quién quieres convertirte.

Esto debería ser un hábito diario de reflexión e introspección. Recuerda: cada pequeña acción te llevará a un resultado. Por eso es importante analizar si estás en el camino correcto según lo que quieres o si necesitas cambiar tu estrategia. Hazte estas preguntas:

  • ¿Qué he hecho hoy que me ha acercado a mis objetivos?
  • ¿Qué puedo empezar a hacer para acercarme aún más a lo que quiero conseguir?

Imagina que uno de tus objetivos es estar más sano y hacer ejercicio. Cada día debes reflexionar sobre lo que has hecho y lo que aún puedes hacer para lograr este objetivo. Siempre que te sientas desmotivado, recuerda la razón que te hizo empezar.

Estudiar e invertir en conocimiento

¿Qué necesitas para llegar a donde quieres? Infórmate, estudia y conoce a personas que tengan metas y objetivos similares a los tuyos.

Intenta profundizar en temas que te acerquen a tus objetivos. Si quieres abrir tu propio negocio, estudia emprendimiento, ventas y marketing, por ejemplo.

Si no lo sabes, pregunta. Sé una persona participativa e intégrate en ambientes acordes con lo que quieres tener algún día.

Acepta tus errores y fracasos

El miedo al fracaso es uno de los mayores villanos que te impiden dar el siguiente paso. Cuando salgas de tu zona de confort te enfrentarás a muchas decisiones difíciles de tomar, con errores y noticias menos positivas. La diferencia radica en lo que vas a hacer con esos fracasos: ¿serán obstáculos o aprendizajes?

Si quieres tener una mentalidad de éxito, tienes que empezar a ver los problemas y analizarlos para entender qué podrías haber hecho de otra manera.

Reprograma tus modelos mentales

¿Cuáles son tus modelos mentales de éxito? ¿Es la visión de tus padres, familiares, amigos y vecinos la referencia del modelo mental de éxito que proyectas?

Para lograr tus objetivos necesitas borrar tus creencias y referencias. Debes eliminar de una vez por todas los pensamientos y hábitos mediocres como:

  • Creer que ganar dinero es algo sucio;
  • Que el dinero no da la felicidad;
  • Que algo o alguien siempre tiene la culpa, nunca tú;
  • Que hay que conformarse con lo que ya se tiene
  • Que no te mereces nada mejor
  • Que las cosas son fáciles;
  • Quejarse de no tener la misma «suerte» que otra persona;
  • Querer algo por sentado en lugar de hacer un esfuerzo;
  • Sentir envidia en lugar de desear la prosperidad;
  • Hablar de problemas en lugar de soluciones;
  • Hablar más de personas y hechos que de ideas.

Las actitudes mediocres te alejan de tus objetivos más de lo que puedes imaginar. Por eso mi mayor consejo es: proyéctate en personas que tengan sueños tan grandes o más grandes que los tuyos. Así se construye el modelo mental necesario.

Asume la responsabilidad de tu vida

Atribuir la responsabilidad de lo que va menos bien en nuestra vida a otros factores que no están bajo nuestro control es un mal hábito.

Sí, hay muchas cosas que no puedes predecir o controlar, pero posicionarte como una víctima sólo atraerá más negatividad hacia ti.

¿Conoces a esas personas que siempre llegan tarde a todas sus citas? ¿Cuántas veces ponen excusas por el tráfico, por el niño que tenían que llevar al colegio, por la mujer que llegaba tarde, por el accidente que tuvieron en medio del viaje?

Estamos hablando de una persona que siempre llega tarde. Si esta persona toma conciencia de que estos retrasos sólo dependen de ella en la gran mayoría de los casos, puede empezar a adquirir el hábito de programarse una hora antes, teniendo en cuenta los posibles imprevistos. De esta manera, estarás tomando el control y la responsabilidad de tu vida, trabajando alrededor de este obstáculo.

El poder del hábito

Al igual que el interés compuesto, el hábito es poderoso. Correr 5 km en un solo día no es mucho, pero correr 5 km todos los días convierte a un hombre en un atleta. Leer 10 páginas de un libro diariamente no es un gran esfuerzo, pero en un año son casi 19 libros (de 200 páginas) leídos.

Para alcanzar el éxito hay que crear una mentalidad basada en los hábitos. Se trata de pequeñas acciones diarias que te conducen hacia tus objetivos.

Nunca olvides que los sueños sin acción son sólo sueños, y no quieres ser alguien que carece de credibilidad, ¿verdad? Las actitudes inspiran más que las palabras.

Un viaje de mil millas comienza con un simple paso. – Lao Tse

Y debes aprender a celebrar estas pequeñas victorias cada día, porque el éxito no es una línea de meta, es lo que ocurre cada día.

Cree más en ti mismo

Las decisiones que has tomado en tu vida hasta ahora te han llevado a donde estás hoy. Tomaste esas decisiones porque creías que eran las mejores para ti. He aquí uno de los factores más importantes para desarrollar una mentalidad de éxito: creer en ti mismo y en tu potencial. Cree en ti mismo y en tu capacidad para alcanzar tus objetivos.

¿Te resulta difícil verte a ti mismo como una persona con potencial para transformar tu vida? Acostúmbrate a hacer afirmaciones positivas diarias según lo que quieras conseguir o según la persona que quieras ser. Estas afirmaciones funcionan como una confirmación y refuerzo de lo que es tu identidad.

Si has llegado al final de este artículo ya has dado el primer paso para convertirte en una persona con una mentalidad de éxito: buscar información y estudiar sobre el tema.

Los consejos que sugerimos requieren mucha concentración, esfuerzo y dedicación. Es un trabajo diario en el que tendrás que adoptar nuevas rutinas y estar más atento a tu forma de pensar y actuar, así como a las actitudes de las personas que te rodean. ¡El cambio que buscas sólo depende de ti! ¿Qué te impide convertirte en la persona que siempre quisiste ser?

¿Quieres leer más artículos sobre este tema? Haz clic aquí y conoce todo sobre la mentalidad emprendedora.

 

¿Que opinas sobre esto?

* Campo Requerido